El estómago se le retorcía,

ya llevaba varios dias sin comer,

la ansiedad la movía

y la insertidumbre la abatía,

no sabía qué ocurriría, pero si que un día se enteraría

del por qué de tanta agonía....

al pasar el tiempo

la congoja se acabó y la mala noticia llegó.

no sabía como reaccionar,

solo notó que su vida debía continuar

y que esta piedra en el camino debía pasar.

es por eso que del suelo se volvío a levantar

y como el ave fenix inició su nuevo volar.